lunes, 14 de febrero de 2011

Nota en Sentido G por Rafa Tano.

Por Rafa Tano – (SentidoG.com)

En este 2011 empezaremos una serie de entrevistas a autores/as, directores/as y actores/actrices, que van marcando un camino, y que alguna vez eligieron la temática glbt para sus producciones. Empezamos por Martín Marcou.

Martin Marcou

Es actor, autor y director teatral. Sentidog.com charló con él acerca de sus proyectos para este 2011, y de la temática gltbi, que ya mostró con inteligencia y humor, con la obra “Quiero pasar una tarde con Franco”.

¿Qué proyectos tenés para este año?

Este año repondré “Quiero pasar una tarde con Franco”, un espectáculo que durante 2010 estuvo 6 meses en cartel, con buena repercusión de público y críticas, que recibió el auspicio del INADI, participó de la segunda edición del festival Destravarte, y del cual se montarán versiones en Venezuela y Paraguay.


A su vez, estrenaré “Te estaba Esperando” que es una obra que ensayo desde el año pasado. Y en marzo arranco los ensayos de “Malicia”, a estrenar también en el transcurso de 2011, una obra con 12 personajes. Dictaré un seminario de actuación a mitad de año en Casa Cruda – Argentina, y fui invitado a dar el mismo seminario a Ecuador y Venezuela. Además saldrá publicado mi primer libro de poemas, una recopilación de poesía escrita desde el año 1996 a la fecha.

¿Seguís con el tema GLTBI?

Si. Habrá diversidad de personajes, con distintos entornos, aunque en realidad, cuando pienso en los personajes de mis obras, no pienso a priori en términos GLTBI. No especulo con eso, ni digo este personaje debe tener determinada identidad sexual por tal o cual motivo. Usualmente pienso en humanidades, en seres a los cuales les pasan cosas, y lo que me mueve e interesa es lo que les sucede, y qué hacen con eso que les sucede. Me gusta que cada personaje sea lo que se siente y no lo cuestiono, lo acepto, lo acompaño y desarrollo.

¿Cómo viviste el año pasado profesionalmente?

El 2010 fue un año muy próspero en lo laboral. De mucha intensidad, crecimiento y mayor visibilidad como creador. Tuve la oportunidad de trabajar en el teatro Metropolitan junto al mítico Pipo Pescador, que fue muy generoso conmigo, y me enseñó muchas cosas. Experimenté el rigor, el trabajar en un producto comercial, en calle Corrientes y fue una experiencia desafiante. Con Teatro Crudo cumplimos cuatro años de andar un camino de experimentación, de prueba y error, y el balance da un saldo positivo. La experiencia sigue siendo motivante, y se me ha vuelto cada vez más necesaria; es un espacio de mucha libertad creativa y sigo apostando a la tarea colectiva, a la suma de voluntades para lograr cosas. En cuanto a las obras, le dimos un cierre definitivo a “Tortita de Manteca”, después de tres años en cartel. Montamos “Brillosa” en el IMPA, y juntamos durante las funciones alimentos no perecederos y ropa, que ya fue entregada los primeros días del mes de enero a la comunidad Wichí del impenetrable chaqueño. Además, mantuvimos “Quiero pasar una tarde con Franco”, 6 meses en cartel, lo cual no es poco.

Martín, rubio, menudo, sureño (de Santa Cruz), de hablar suave, de mirar fijo a los ojos, es inquieto en su actividad laboral/teatral, pero calmo cuando cuenta lo que cuenta, y firme y seguro a la vez. Continúa:

¿Con quienes te gustaría trabajar?

Uno siempre imagina posibilidades, las proyecta, y las visualiza en su cabeza. Por ahora, (aunque suene vago), dejo la respuesta a lo que vaya aconteciendo, a la imprevisibilidad, que muchas veces me a sorprendido, a lo que ocurra a partir de las decisiones que tome, que seguramente, van a responder a las necesidades que surjan de adentro mío a la hora de contar una historia.

Lo seguiremos en este camino virtual, pero fundamentalmente a través de su obra, que es lo mejor que habla por él, y de su trabajo.

lunes, 7 de febrero de 2011

Nota para En Escena Hoy ¿Independiente, Off o Alternativo?

La mirada de Martín Marcou, el creador de Teatro Crudo

"El teatro independiente te da una impunidad que el comercial no tiene"

Martín Marcou creó el grupo Teatro Crudo, entre sus obras figuran Desmesura vaginal, Lame Vulva y Quiero pasar una tarde con Franco. Ha realizado obras en teatros, iglesias abandonadas, cárceles de máxima seguridad, plazas y pueblos. Para este año tiene pensado montar una obra (nunca mejor usado el verbo) en una albergue transitorio.

¿Cómo definirías hoy por hoy al teatro off?

Casualmente, el otro día (la entrevista se realizó en 2010) se hizo una reunión en el IMPA con los grupos que trabajaban ahí y entre otras cosas apareció este tema. Qué era teatro independiente y que no y por otro lado ¿independiente de qué? Los límites se fueron corriendo y hoy por hoy no está del todo definido qué es el teatro independiente; las fronteras están bastante trastocadas, resulta difícil definirlo.


En los años 70y 80 el teatro independiente parecía estar mucho más definido. Actualmente no está del todo claro.

Yo creo que el tema es muy complejo y tiene demasiadas aristas para poder abordarlo y dar una definición tipo "hoy el teatro independiente u off es tal cosa". Yo no podría determinar que es off hoy en día y creo que está bien que sea así y eso responde a un proceso de cambio bastante natural que tiene que ver con cuestiones políticas, históricas, socioeconómicas, el advenimiento de la tecnología, la posmodernidad, las formas de contar, los intereses en cuanto a las temáticas y los ejes generacionales. Hay mucha gente de distintas edades haciendo teatro. Podes ver una obra en el vestuario de un club (hace referencia a la obra Un hueco) o verla en el Camarín de las musas que hoy en día es un lugar legitimado. También es interesante pensar qué es lo que legitima a los circuitos. Hay gente va a viene de un circuito a otro buscando su lugar y eso también genera cambios.

En una entrevista Bartis decía que si haces teatro off no podes ser comercial… ¿Qué opinas al respecto?

Yo creo que es algo muy personal. Uno puede tener esa rigidez de decir de acá no me muevo por principios o por las condiciones en las que uno quiere trabajar y que tienen que ver con una apuesta de vida pero también es muy respetable la postura de aquel que consigue con la misma pasión, esfuerzo e ideas poder masificar su trabajo. Me parece interesante que si uno tiene la posibilidad de hacer teatro comercial y llegar a mucha gente, tener el ahínco para mantener tu estética, tus ideas o generar pensamiento crítico; es decir aprovechar ese espacio y eso que venías pregonando y siguiendo en tu búsqueda se pueda plasmar a otro nivel. Pero eso ya tiene que ver con cuán dispuesto estás a transar con algunas cuestiones porque es cierto que cuando pasaste a al próximo nivel se ponen otras cosas en juego.

¿Crees que el teatro off tiene una estética particular o características propias?

No, yo creo que está atravesado por muchas variables e insisto en que tiene que ver con el punto de vista en que se para el creador. Creo que en el off hay condiciones de producción que son similares. Generalmente se trabaja con cero producción o escaso dinero pero como somos tantos haciendo teatro, que además somos distintitos entre nosotros, es imposible que las estéticas se reproduzcan de la misma forma. Si bien es cierto que hay algunos cánones que parecen estar estandarizados creo que tienen más que ver con ejes generacionales, las edades de los creadores, donde nacieron, qué tiene para decir y qué quiere decir. No es lo mismo un chico de 20 años que dirige su primera obra que uno de 30 que ya tiene un bagaje o uno con mayor recorrido o con cierto prestigio. Creo que no se puede unificar "esta es la estética del teatro independiente" porque la gente va cambiando y va teniendo necesidades distintas. Uno puede tener una impronta personal, un sello, pero al menos en mi caso, me interesa desarrollarme y crecer; voy aprendiendo sobre la marcha muchas cuestiones y tengo distintas formas de manifestarme a medida que voy concibiendo el mundo que me rodea.

¿Hay una temática más off y otra más comercial o el tema que se toca en un circuito se puede tocar en otro?

Creo que los temas son universales, lo que cambia es el tratamiento que se le da. El teatro independiente te da cierta impunidad que el teatro comercial no tiene por cierto prurito o porque llega a determinado público. Me han llamado productores que me cuestionaban el título de mis obras (entre las obra de Martín se cuentan Lame vulva y Desmesura vaginal). Les parecía bien la obra pero no el nombre. En la tele están todo el día en tetas pero un titulo así no se puede poner en cartel. Ahí es cuando uno ve cuánto quiere transar cuánto no.